Con el párpado caído, el rabillo se dibuja con el ojo abierto y mirando al frente, nunca con el ojo cerrado. Marcas el punto final del rabillo siguiendo la línea de las pestañas de abajo hacia la cola de la ceja, dibujas la parte superior por encima de la piel que cae y solo después unes con la línea de pestañas. Así, cuando abres el ojo, el eyeliner se ve entero y levanta la mirada en lugar de hundirla.
Si tienes el párpado caído (también llamado encapotado), seguro que te ha pasado: haces el eyeliner con el ojo cerrado, queda perfecto, abres el ojo… y el rabillo se ha partido en dos, o directamente ha desaparecido debajo de la piel. No lo estás haciendo mal por falta de pulso. Lo estás haciendo con una técnica pensada para otro tipo de ojo.
Por qué el eyeliner clásico no funciona en el párpado caído
En un párpado caído, una parte de la piel de debajo de la ceja cae sobre el párpado móvil y lo tapa total o parcialmente cuando tienes los ojos abiertos. Eso provoca tres problemas:
- La línea gruesa sobre el párpado no se ve. Todo lo que dibujas en la zona que queda escondida desaparece al abrir el ojo.
- El rabillo se dobla. Si lo dibujas con el ojo cerrado, al abrirlo la piel que cae lo pliega y aparece como un trazo roto o una mancha.
- El maquillaje se transfiere. La piel de arriba roza la línea y se mancha, sobre todo si tu párpado es graso.
La solución no es renunciar al eyeliner. Es cambiar el orden y el lugar donde lo dibujas. (Si quieres el maquillaje de ojos completo, con sombras y máscara, tienes la guía de maquillaje para ojos encapotados.)
Lo que necesitas
- Un delineador de punta fina y precisa (tipo rotulador) o un delineador en gel con un pincel biselado fino. Mejor si es resistente al agua: el párpado caído suele transferir.
- Prebase de ojos o, en su defecto, un poco de corrector bien fijado con polvo. Es lo que evita que la línea se corra.
- Un bastoncillo y agua micelar o un pincel plano con corrector para afilar el rabillo al final.
- Un espejo a la altura de tus ojos. Si lo pones abajo y miras hacia él, cambias la forma del párpado y el rabillo saldrá torcido.
Paso a paso del eyeliner para párpado caído
1. Prepara el párpado
Aplica prebase en todo el párpado y fíjala con un poco de polvo traslúcido o una sombra mate de tu color de piel. En el párpado caído este paso no es opcional: sin él, la piel de arriba se lleva la línea en un par de horas.
2. Ojo abierto, cabeza recta, mirada al frente
Ponte frente al espejo con la cabeza recta y mira de frente, relajada. Ni levantes la barbilla ni subas las cejas. Así es como te van a ver los demás, y es así como tienes que dibujar el rabillo.
3. Marca solo el punto final del rabillo
Imagina que continúas la línea de tus pestañas de abajo hacia la cola de la ceja. En esa dirección, marca un pequeño punto donde quieres que termine el rabillo. Cuanto más hacia arriba apunte, más levantará la mirada. Haz lo mismo en el otro ojo antes de seguir: es mucho más fácil igualar dos puntos que dos rabillos enteros.
4. Dibuja la línea de arriba con el ojo abierto
Desde ese punto, traza una línea fina hacia el párpado que termine justo por encima de la piel que cae, no debajo. Verás que, con el ojo cerrado, esa línea forma un pequeño escalón o ángulo. Es normal: es lo que hace que, con el ojo abierto, el rabillo se vea recto y continuo. A esta forma se le suele llamar bat wing o eyeliner "ala de murciélago".
5. Une con la línea de pestañas
Ahora sí, cierra el ojo a medias y dibuja una línea muy fina pegada a las pestañas, desde el centro del ojo hacia fuera, hasta unirla con el rabillo. En el lagrimal, mejor fina o nada: una línea gruesa en la parte interna hace el ojo más pequeño.
6. Rellena y comprueba con el ojo abierto
Rellena el triángulo que se ha formado. Después abre el ojo, mira al frente y comprueba. Si algo queda torcido, corrige desde fuera hacia dentro con el bastoncillo o con el pincel y corrector, que además te deja el rabillo afilado.
Errores que hacen que tu eyeliner desaparezca
- Dibujar el rabillo con el ojo cerrado. Es el error más común y la causa de que se doble.
- Hacer la línea muy gruesa sobre el párpado móvil. Lo que queda escondido no se ve y lo que se ve se mancha. En el párpado caído, el protagonista es el rabillo, no el grosor.
- Apuntar el rabillo hacia abajo o recto hacia la sien. Sigue la dirección de la piel que cae y hace la mirada más triste. Siempre hacia la cola de la ceja.
- Saltarse la prebase. La línea se transfiere a la piel de arriba y a mediodía tienes una raya doble.
- Usar delineador negro intenso en la línea de abajo. Cierra el ojo y hace que la parte de arriba se vea todavía más cargada.
Si además tienes la piel del párpado madura
Con los años, la piel del párpado pierde firmeza y tiene más textura. El delineador líquido muy negro y muy gráfico puede marcar esa textura. Prueba con un delineador en lápiz o en gel marrón oscuro o gris, difuminado ligeramente con un pincel, y fíjalo con una sombra del mismo color encima. El efecto es igual de definido, pero más suave y favorecedor.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de delineador es mejor para el párpado caído?
Uno de punta fina y resistente al agua, en rotulador o en gel con pincel biselado. Lo importante es que sea preciso para el rabillo y que no se transfiera a la piel que cae encima.
¿Puedo llevar eyeliner si tengo los ojos encapotados y más de 50 años?
Sí. Usa una línea más fina, un color marrón o gris en lugar del negro intenso y fija el párpado con prebase. Un rabillo corto que apunta hacia la cola de la ceja levanta la mirada a cualquier edad.
¿Por qué el eyeliner se me corre al cabo de unas horas?
Porque la piel del párpado o la que cae encima tiene grasa y roza la línea. Aplica prebase de ojos, fíjala con polvo y elige un delineador resistente al agua.
¿Cómo consigo que los dos ojos me queden iguales?
Marca primero solo el punto final del rabillo en cada ojo, compáralos en una foto de frente con el móvil y, cuando estén a la misma altura, une y rellena.




